

Para los practicantes del
fisicoculturismo es un estilo de vida que viéndolo bajo el aspecto de mantener
un hábito de vida basado en el ejercicio físico y una alimentación adecuada,
puede ser un hábito muy saludable. Sin embargo, en ocasiones, hay gente que sufre
de trastornos personales unidos a una obsesión del deporte que puede conducirlos
a trastornos como pueden ser la vigorexia.
Durante los años en los
que el culturismo se hizo más popular en Europa y Estados Unidos alrededor de
1940 a 1950, hubo una gran cantidad de practicantes, para los que la salud y el
bienestar eran objetivos principales. Sin embargo, casi no tenían nada de
conocimiento de dietas ni principios de entrenamiento, lo cual generaba muchas
dificultades para adquirir grandes masas musculares. Ya que el culturismo es un
proceso en el que se aumenta el tamaño de las fibras musculares mediante la
combinación de levantamiento de pesas, el aumento de la ingestión calórica y bastantes
horas de descanso.
Los fisicoculturistas
profesionales que se dedican a competir ejecutan poses frente a un jurado, que
asigna puntuaciones y otorga títulos demasiado importantes como los de Mister
Universo o Mister Olympia.
Las competencias de
culturismo, básicamente, están divididas en dos rondas; la primera, se conoce como
precompetición o semifinales, en la que se realizan 4 poses de simetría y 7
poses obligatorias de musculación para determinar el grado de desarrollo,
definición, tamaño, simetría, proporciones, además de la estética para
desarrollar las puntuaciones. La segunda parte recibe el nombre de final o
competición, donde llegan entre 5 y 6 finalistas, que tienen cada uno un minuto
de música para realizar una coreografía de poses libres.